Mega Drive - Super Mario Bros. 2 (unl)
Cada semana una nueva rareza… y ésta es problemática ya desde que leemos su nombre. Y es que, como resulta que tal vez hay cierto respeto entre piratas, los autores de este curioso port que hoy nos ocupa tuvieron en cuenta la existencia del horror mal llamado Super Mario Bros., que comenté hace algunas semanas, a pesar de que era un verdadero aborto basado en otro no licenciado, Squirrel King, y por lo tanto no una verdadera entrega de las aventuras del fontanero de Nintendo.
Pero nada de eso importa. El caso es que estamos, simplemente, ante el segundo juego no licenciado de Mario en Mega Drive (de ahí el 2, por si alguien lo había pillado), y pasamos a comentarlo en detalle.

Como casi todos aquí sabemos, las tres entregas originales de Super Mario Bros. disfrutaron de un port-recopilatorio en SNES bajo el título Super Mario All-Stars. Un cartucho prácticamente imprescindible teniendo la 16 bits de Nintendo, para qué engañarnos. Pues resulta que a unos señores muy amables les dio por llevar al menos el primero de esos tres juegos a Mega Drive pero, cosas que tiene la vida, el nombre Super Mario Bros. ya estaba ocupado, así que, ni cortos ni perezosos, le añadieron un 2 a pesar de que no se trataba del juego de dicho título. ¿Hasta aquí, entendido?
Digamos que, en los diferentes aspectos técnicos, este piratón es el extremo opuesto al ya comentado Aladdin II. Y es que los apartados gráfico y sonoro prácticamente no han sufrido recortes, al menos a primera vista. Claro que coger sólo uno de los 4 juegos del cartucho original de SNES y meterlo en uno de Mega Drive no debería suponer grandes problemas de memoria…

A decir verdad, los efectos de sonido y la música parecen reproducidas de forma bastante fiel (aunque la melodía clásica de Mario siempre me ha puesto de los nervios, pero esa es otra historia). Los sprites también parecen estar bien, salvo por algunos tonos ligeramente diferentes en los fondos, pero nada horrible ni chocante. La adaptación a la mayor resolución de Mega Drive tampoco parece haber afectado. E incluso se mantiene el entrañable modo de 2 jugadores en el que un amigo maneja a Luigi. Así pues, ¿cuál es el problema?
Por desgracia, el control es el problema. Los juegos clásicos de Mario siempre fueron un ejemplo de jugabilidad en el género con un manejo totalmente preciso, mientras que este hack va sobrado de una extraña inercia que afecta al protagonista. El hecho de que Mario parezca resbalar hasta en los saltos más simples y cortos resultará irritante para cualquier jugador, más aún si es un fan de la saga original y recuerda lo fácil que era acertar en la plataforma deseada. La detección de colisiones en algunas de estas plataformas no siempre es correcta, lo cual acentuará esta sensación.

Pero la cosa va un poco más allá. Como partidario de la máxima “si no está roto, no lo toques”, habría esperado que se mantuviera el esquema de botones clásico, tal vez con B para correr/disparar y C para saltar, pero no: ahora el botón para disparar si hemos cogido la flor es el A. Y no es que el nuevo esquema sea complicado, en absoluto, pero se rompe la extrema sencillez del manejo original que había demostrado funcionar impecablemente, y se hace un pelín más molesto disparar en un salto mientras vamos corriendo, por poner un ejemplo.
A veces también notaremos que Mario se mete en esa especie de castillos que aparecen al principio y final de los niveles y que el sprite asoma por fuera del borde de éstos, aunque tal vez eso tiene menos importancia. Lo que sí la tiene son los bugs, o glitches, o como queramos llamarlos, que hay unos cuantos…

…y van desde errores gráficos más o menos leves a bastante más molestos: Luigi mostrando el sprite de Mario momentáneamente si sufre daño teniendo la flor, o Bowser convirtiéndose en una masa informe de píxeles por razones desconocidas. También podemos considerar un exasperante fallo la combinación de la inercia del prota con la incorrecta detección de colisiones que desemboca en numerosas muertes accidentales, normalmente por caer al vacío o darnos de bruces contra un enemigo. Aunque en este hack, incluso algunos que normalmente serían inmunes al ataque clásico de caerles encima morirán de esta forma, ya que parece que los autores no se han molestado en hacer distinciones entre “enemigos normales” y “enemigos con pinchos”.
Curiosamente, hay un hack de este hack (no veas) que cuenta con Sonic en vez de Mario manteniendo el resto del apartado gráfico intacto, pero parece haber corregido en cierta medida el control flojo de éste, lo cual convierte ese piratón (Sonic Jam 6 suele ser su extraño nombre, por si lo encontráis) en un pelín más disfrutable.
En fin, no hay muchas más vueltas que darle a este “Super Mario Bros. 2″. Recomendable sólo como curiosidad y por su precio normalmente reducido (si os interesa tenerlo físicamente), las muertes provocadas por su control mal programado os harán manteneros alejados de él. Una pena, porque los demás aspectos están bastante bien…






[...] ya comenté en la última entrada, teníamos la versión SNES de Super Mario Bros. con sus respectivos colores y músicas más o [...]